viernes, 20 de abril de 2007

Aire


Suspira, exhala tu dulce aliento bella mañana, frescor que pueda calmarme, apacigua mis pesares, acuna mis lágrimas luna, estrellas iluminadme el camino a seguir.
Mientras el corazón se me encoge y mi alma se queda sin nombre, cierro los ojos pensante, cual será la respuesta de tantas dudas, que me espera el porvenir, si ya no sé ni quién soy, no reconozco mi voz, mi cara, porque marchas, luz de mis ojos.
Cómo seré a partir de ahora, si me siento diferente y distinta, si antes de cumplir un nuevo año, mi antiguo ser desapareció, si ella murió, quien soy yo?
Encuentro pistas por todas partes, pasado sensible, presente extraño, pero no logro unirlas, algo coherente, personalidad y sentido... que ya no volvió. Planes que cambian, momentos distintos que nada tienen que ver con lo que eran, dime ángel de la guarda que siempre me cuidas, quién soy ayúdame, o por lo contrario ni tú me encuentras, buscándome perdido entre las vidas de la humanidad. Caiga sobre mi cara una de tus alas, resplandecientes para que mis ojos vean, mi interior despierte al fin, de esta incesante pesadilla.

No hay comentarios: